Cuando estaba de 18 semanas me apunté en la lista de espera de las clases de natación, aunque iban por Fecha Probable de Parto, así que daba igual cuándo te apuntaras. En diciembre me mandaron un sms que tenía plaza para empezar en Enero y corriendito que fui a apuntarme! Son increíblemente económicas, 13€ tres veces en semana, sobre todo comparadas con las clases de yoga o cualquier otro deporte orientado a embarazadas que había estado investigando. Así que genial, low cost.
El primer día fue un fiasco, fui emocionadísima el 2 de enero y tenían la piscina seca por mantenimiento, pero bueno, hacía sol y me di un paseo ^^
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| Piscina seca, nueva modalidad olímpica :P |
Hasta mi primera clase de natación no había hablado con ninguna embarazada en 24 semanas de embarazo!! De hecho toda mujer con la que había hablado tenía ya los hijos independizados y se acuerdan de detalles y tal, pero nadie reciente en mi entorno, así que las clases tienen una componente social importante, me lo paso genial!
La profesora es un amor, tiene el nombre más raro que he oído en mi vida: Dafra, pero nos tiene a todas en el bolsillo. Alterna largos controlando la respiración con ejercicios de suelo pélvico y es muy variada en los ejercicios, por lo que no te aburres.
Es una piscina pública y barata, así que la única pega es que somos entre 8 y 10 en la calle, pero como la clase está claramente polarizada en panzas de +34 y las demás que rondamos las 20 semanas (yo ya nada, que esta semana empiezo mi semana 27 de embarazo!! O_O) nos medio dividimos en dos grupos. Por cierto, de las 10 en total que somos... solo están la Lagartija y otra niña!! OCHO colitas!! La estadística está fallando o quiere hacerme rabiar.
Resumiendo, que me encantan mis clases, voy dando un paseo, socializas con un montón de chicas que te entienden perfectamente (y que me riñen cada vez que protesto porque Lagartija sea una niña "que ya te oyeee!!" jajaja) haces ejercicio sano y refuerzas músculos clave para el parto. 100% recomendables.

