Elegir el nombre de un hijo me parece una responsabilidad enorme, es algo para toda la vida (sí, se puede cambiar en el registro civil, pero por una experiencia cercana sé que no es tan fácil como lo pintan).
De pequeña recuerdo que no me gustaba mi nombre porque las "populares" de la guardería decían que era muy raro, así que yo quería un nombre normal, quería llamarme Isabel. También se metían conmigo por usar el plastidecor negro, pero eso es otra historia.
| En mi clase hay una Batwan Morcillo. La respeto. |
Una, que es muy muy friki, siempre ha jugado a videojuegos y juegos de rol. A la hora de elegir nombre para el personaje me podía mucho la responsabilidad. He tenido personajes con mil aventuras y sin nombre durante un par de meses por no decidirme. ¡¿Cómo iba a elegir el nombre de una personita alegremente si no era capaz de escoger nombre para un puñado de pixeles que no iban a protestar?!
Por suerte, o por desgracia, el nombre de un hijo se elige entre dos y nosotros teníamos claras unas cuantas cosas:
- Dos sílabas máximo. No me gustan los diminutivos. Nuestros nombres tienen dos sílabas y a ambos nos llaman por nuestros nombres, nunca los han hecho más pequeños.
- Medianamente raro o extranjero. No me gustan los nombres castellanos tradicionales. Ojo, no me gustan para usarlos yo, pero una Lucía o un Daniel siempre es bien bonito.
- Nada de nombres repetidos dentro de la familia. Y esto incluye a los amigos. Estaba enamorada del nombre del hijo de un amigo, que tiene 18 meses, pero finalmente es una niña, así que no me sentiré tentada de repetir ;)
- Que sea fácil de leer en varios idiomas. Tenemos todas las papeletas de irnos a vivir al extranjero, así que necesitábamos un nombre que se leyera prácticamente igual en inglés y en español. Puede parecer una tontería, pero oye, si finalmente emigramos nuestra hija no tendrá que deletrear su nombre infinitas veces.
Con estas premisas parecía que jamás encontraríamos nombre. La coña es que desde la misma semana que supimos de mi embarazo tuvimos un flechazo con un nombre de niña (de ahí que todo el mundo me diga que para qué me empeñé en un niño, que yo mismita había decidido que iba a ser niña, cosas de comadres). Corto, extranjero, pero fácil de pronunciar en español, se lee igual que se escribe. Y según el INE no hay ni 600 mujeres con ese nombre en todo el país, lo que reunía todas las condiciones :)
Para niño... desde agosto pensando nombres y nada encajaba, sobre todo por el Friki, que le pone pegas a todo, a mi me gustaban unos cuantos. Pero bueno, quebraderos de cabeza que nos hemos ahorrado. Aunque yo sigo con la paranoia, no vayan a equivocarse estos ecógrafos modernos y dé a luz a una colita y tengamos que improvisar un nombre como Primero, Numerouno o tirar de la lista de los reyes godos :P
Ah! Y mi apellido delante, también por varios motivos, entre ellos que empieza con A y eso de estar arriba en las listas me ha sido útil muchas veces en mi vida.

